12. ¿Cuáles son las claves para que funcionen bien los omega-3?

A través de numerosos artículos, publicidad, etc. nos llega información sobre las maravillosas bondades de los omega-3 en múltiples ámbitos de la salud: a nivel cardiovascular, neurológico, visual, articular etc. Sin embargo, este abanico de bondades no se alcanza por igual con todos los suplementos.

Numerosos estudios han demostrado que muchas de dichas bondades se alcanzan a partir de determinadas ‘dosis’ de omega-3. Típicamente, para muchas aplicaciones, suele ser a partir de 1000 mg (o sea, 1 g) de omega-3 y en ocasiones, hace falta alcanzar 2 o 3 g/día de omega-3. Por tanto, “si no se alcanza la dosis, no se alcanza el objetivo”.

Otro elemento importante, es la pureza. El efecto de un ácido graso omega-3 (ej. DHA) es mayor, cuanto más puro se encuentre. Si hay muchas ‘grasas no omega-3’ acompañando al ej. DHA en una misma perla, este último no va a ser tan efectivo como si estuviera prácticamente libre de grasas vacías acompañantes.

Los aceites NUA prácticamente no tienen grasas ‘vacías’, y son formas muy puras de DHA (NuaDHA1000/500) o EPA (NuaEPA1200).